viernes, 1 de julio de 2011

NO ME QUEDO CON NADA

.


Ni la nube más baja.
Ni el polvo del camino.
Ni el abrazo del musgo.
Ni la brisa en su huída.
Ni la lluvia que ronda.
Ni del humus su sueño.

Dejo la luz crecer.
Ceniza, cuanto vimos.

No me quedo con nada.
Todo corazón
se pudriría
luchando por volar
entre mis ramas.

.

2 comentarios:

Julie dijo...

No te quedas con nada, Jesús... Yo me quedo con tu poesía... Siempre filosófica. Este es uno de los poemas más oscuros que te he leído, hay que leerlo varias veces y cuanto más lo lees más te gusta. Felicitaciones, como siempre, amigo.

María Socorro Luis dijo...

Sí, hermético y tono pesimista, y muy muy hermoso.

Mi felicitación también.