miércoles, 28 de septiembre de 2011

CON OJOS DE NIÑO

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Con los ojos de un niño que se adentra en el bosque
por primera vez, salto de la cama
y bajo a la ciudad ahita
de semáforos rojos, enrabietados cláxones
y una nube de gris melancolía
cegando los pulmones de mi sueño.

Nada me quita sin embargo
el cereal del gozo por cantar
a esa llama sin nombre que nos mira
al final del túnel.

Mi sagrado e inmortal tigre de juguete
me acompaña y defiende.


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7 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Hermoso ver la vida con ojos de niño.

Besos

Ángel-Isidro dijo...

Amigo Jesús, tu poema: "con los ojos
de niño" en el recuerdo y la Ciudad llena de semáforos bocinas y otros
arrebatos, dos opuestos conceptos
forman una autentica metáfora.
Desperté de ser niño,
nunca despiertes. Miguel Hernández.
Un abrazo
Ángel-Isidro.
http://elblogdeunpoeta.blogspot.com

Julie dijo...

Me encanta el final del poema, Jesús, le das vida al niño que aún eres y que no quieres dejar de serlo por eso el tigre te acompaña. Bellísima metáfora. e ha encantado este poema. Un abrazo.

Jesús Aparicio González dijo...

Gracias Socorro, ójala simpre veamos la vida con esos ojos.

Jesús Aparicio González dijo...

Ángel-Isidro, gracias por tu lectura y tu recuerdo de Miguel Hernández

Jesús Aparicio González dijo...

Julie, amiga, muchas gracias. Nuestros mejores poemas siempre partirán de la infancia, de eso sabes tú mucho.
Un beso.

MARÍA SANZ dijo...

Muchas gracias por seguir mi blog. Saludos cordiales.