.
Se ha sacudido el polvo del camino,
no le ha construido una urna
ni lamenta la pérdida de aquellos soles breves
que abrazaron su cuerpo.
Se ha sentado al pie y a la sombra
del ciprés que no cede, nunca rinde,
sus hojas a un vano y futil viento.
Sabe que no hay más trono ni gloria
que el dibujo con que signa su frente
esa nube que pasa.
Ha cerrado los ojos y sonríe
y brinda en soledad con un vaso de agua.
.
2 comentarios:
Él es sabio y tú sagaz para contarlo con esta sutilidad.
Gracias Amando, feliz salida y entrada de año.
Publicar un comentario en la entrada